I'm a poet, I'm a fighter, I'm a preacher ♫











{27 septiembre 2009}   I was the poet

Fui todo lo que quise ser, lo que creía que me influenciaban a ser. Fui todo lo que encajaba y lo que quedaba tan mal ahí. Fui la sombra y la creadora de mil delirios. Fui todo eso y más de lo que creí que iba a ser (menos que eso, fui también) . Fui muchas cosas a la vez, y una sola, una única.  Fui tantas veces engañada , como tantas veces astuta, fui la razón dominante y la locura reprimida, fui el libertinaje y el orden dentro de mi misma, fui organización y anarquía, principio y fin de mi propio camino.
Fui lo importante y lo irrelevante al mismo tiempo y en tiempos pasados. Fui por el sendero correcto y tuve mis desvíos. Fui la que olvidó y la que nunca se cansó de recordar. Fui la que se enojó y sin embargo le quedaban fuerzas para lastimar pero prefería perdonar. Fui mucho más de lo que alcanzo a diagramar. Fui un alma sin rumbo y orientada. Sigo siéndolo.
Inconscientemente, he sido muchas cosas. Incluso lo que no quise ser, y lo que los demás creían que yo era. Además, fui lo contrario de lo que los demás pensaban. De a instantes fui cambiando y quedando estática con versatilidad dinámica.
Fui tan inocente como culpable, tan liberada como encarcelada y atrapada como suelta, fui cosas que ya no recuerdo y otras que no puedo borrar de mí todavía.
Fui la que nunca aprendió, la que maduró. Fui la que escribía esto y la que llenaba los espacios de blanco y vacío.
Fui más que mis palabras y pensamientos, que mis etiquetas y gustos, que mis personalidades temporales y mis decisiones o lo que ellas representasen de mí.
Fui criticada y admirada, fui odiada y amada, fui depresiva y alegre, histérica y calmada, paranoica y despreocupada, confianzuda y reservada, risueña y triste.
Estuve equivocada demasiadas veces, pero unas pocas he podido acertar sin vanagloriarme completamente de ello.
He sido orgullosa, cruel, humilde. He tenido piedad. He dado una mano, sido egoísta, vanidosa. He pensado, actué irreflexivamente demasiadas veces como para volver a hacerlo y saber qué pasará.
He amado y he odiado erróneamente. He sido recompensada y he desmerecido. He agradecido y olvidado la gratitud, he guardado rencor. He hecho cosas buenas, he rezado, he profanado mi propio honor manchándolo de acciones viles. He mentido, he dicho la verdad. He llorado, he sido paradójica y contradictoria, he sido concordante. He sido una más. He sido diferente, he sido lo que nunca fui.
He sufrido. He gozado y no he estado feliz con ello en algunas oportunidades, he padecido dolores y a veces los he suprimido. He esperado y he recibido. Me he impacientado, he devuelto, me he ilusionado y me he decepcionado. He hecho cosas nuevas, he blasfemado y he bendecido, he arruinado y arreglado. He repetido. He sido espontánea y automática. He sido soñadora. He hecho cosas que valían la pena. He insistido sobre algo sabiendo que no valía el valor que le daba. He sido culpada y defendida. He sido lo que los demás querían que fuera. He sido incondicional a mis valores. He sido maniupladora y manipulable. He sido salvaje, he sido dócil. He acusado, pero también he sido leal. He escrito y he borrado los mismos pasos sobre la arena una y otra vez. He sido traicionera y distraída, despistada y atenta. He sido testaruda, irresponsable, he tendio sentido del deber. He carecido del sentido común y he analizado las cosas con la mayor de las calmas.
He desesperado, he pensado fríamente, incluso me he desconcertado y pensado que ya nada podía sorprenderme, me he resignado y esperanzado. He respetado, me he burlado. Omití demasiadas cosas sin ser breve. Lo dije todo sin hablar nada en absoluto. He sido soñadora y realista. Optimista y pesimista, demasiado vulnerable y fuerte a la vez. He sido nada y sin embargo he resistido cuando pensé iba a desplomarme, me rendí cuando otros esperaban que no lo hiciera. Fui feliz y a veces no me he conformado con ello. He tomado oportunidades, las dejé pasar o las perdí tanto voluntaria como involuntariamente.
He hecho méritos y cosas horrendas. He sido reconocida y pasada por alto. Insultada y elogiada. He dormido y me he desvelado. He hecho cosas en el momento exacto y en el momento indebido sabiéndolo o no. He necesitado y prescindido. Pedido y menospreciado. Cumplido y no cumplido. Propuesto y ni siquiera aportado.
Me he enamorado, he roto un corazón, he prometido y faltado a mi palabra. Aún sigo sin quebrantar ciertas promesas. He dejado de lado ciertos preceptos, he empezado, terminado y pospuesto. He creado y destruido.  He dejado atrás y seguido con lo mismo, diera resultado o no. He escuchado e ignorado.  Me he ido para siempre y he vuelto. He creído y desconfiado al mismo tiempo. He sido quien anhelo en vano. Quién volvió cuando sabía que había recompensa o que no quedaba ya más nada.
He sido perdonada y a veces no, he sido imperfecta sin dejar de poseer ciertas virtudes, he odiado mis defectos, he abandonado y mantenido. He deseado y he repelido ciertas cosas lejos de mí. He herido y he curado. He permanecido en soledad y en compañía. He cambiado y he sido siempre la misma.
He estado presente, y ausente. He esperado que te fueras aún así cuando más deseaba que vinieras, he pensado tan bien como tan mal de una misma cosa.
He sido un poco valiente y demasiado cobarde, rebelde y condescendiente.
Aduladora, despotricadora, vengativa, libre de rencores. He estado viva mientras moría y muerta en vida. He caído en la vergüenza y el ridículo, en la bajeza y en lo profundo he ascendido.
He leído y he dicho, he demostrado y tergiversado. He permanecido y desaparecido instantáneamente. He sido flexible y rígida.  He sido despierta y dormida. Curable e irremediable, envidiada y compadecida.
He hecho lo mejor y lo peor que podía hacer analizando bien o no las circunstancias, he renegado de mí, y he aspirado a ser constante cuando todo me decía que debía ser cambiante.
Ah, he estado en el día en la noche, en miles de amaneceres y crepúsculos, quizá en fugaces ideas y en imborrables recuerdos, he sido tan normal como rara, frecuente como inusual, recurrente como improvisadora. He desechado y alcanzado eso por lo que tanto luché.
He sido tan estúpida como inteligente, tan abnegada como perezosa, he extrañado, he necesitado y prescindido. He volado, tocado el cielo con las manos, el suelo con el rostro y caído inevitablemente.

Pero por sobre todo, nunca dejé de ser yo.

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Fernando says:

Es la eterna contradicción del espíritu humanoa. Lo intetamos, pero fracasamos, lo queremos, pero lo odiamos lo buscamos y lo desechamos. No se puede hacer grancosa. Un saludo.



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