I'm a poet, I'm a fighter, I'm a preacher ♫











{3 enero 2009}   Casona y la verdad

(…)

MAURICIO. –¿ Y es a aquella miseria a donde quieres volver? No lo harás.

ISABEL. – ¿Quién va a impedírmelo?

MAURICIO. –Yo.

ISABEL.-¿Tú? Escucha, ahora ya no hay maestro ni discípula; vamos a hablarnos por primera vez de igual a igual, y voy a contarte mi historia como si no fuera míapara que la veas más clara. Un día la muchacha sola fue sacada de su mundo y llevada a otro maravilloso. Todo lo que no había tenido nunca se le dio allí de repente: una familia, una casa con árboles, un amor de recién casada. Sólo se trataba, naturalmente, de representar una farsa, pero ella “no sabía medir” y se entregó dmasiado. Lo que debía ser un escenario se convirtió en su casa verdadera. Cuando decía “abuela” no era una palabra recitada, era un grito que le venía de dentro y desde lejos. Hasta cuando el falso marido la besaba le temblaban las gracias en los pulsos. Siete días duró el sueño, y aquí tienes el resultado: ahora ya sé que mi soledad va a ser más difícil y mi frío más frío. Pero son mi única verdad, y no quiero volver a soñar nunca por no tener que despertar otra vez. Pérdoname si te parezco injusta.

MAURICIO. -Solamente en una parte.¿Por qué te empeñas en en pensar que esa historia es la tuya sola? ¿No puede ser la de los dos?

ISABEL. – ¿Qué quieres decir?

MAURICIO. –Que yo también he necesitado esta casa para descubrir mi verdad. Ayer no había aprendido aún de qué color son tus ojos.¿Quieres que te diga ahora cómo son a cada hora del día, y cómo cambian de luz cuando abres la ventana y cuando miras el fuego, y cuando yo llego y cuando yo me voy ?

ISABEL.-¡Mauricio!

MAURICIO.-Siete noches te he sentido dormir a través de mi puerta. No eras mía, pero me gustaba oírte respirar bajo el mismo techo. Tu aliento se me fue haciendo costumbre, y ahora lo único que sé  es  que ya no podría vivir sin él; lo necesito junto a mí y para siempre contra mi propia almohada. En tu casa o en la mía, ¡qué importa! Cualquiera de las dos puede ser al nuestra. Elige tú.

ISABEL.-¡Mauricio! (Se echa en sus brazos).

MAURICIO.-¡Marta-Isabel! ¡Mi verdad!

(…)

Siempre he admirado la magnífica forma de Alejandro Casona de describir el amor, tan poética y verdadera. Tan realista, sin perder ese toque de magia que caracteriza sus obras.

Este pasaje aquí citado corresponde a una de sus obras de teatro más famosas “Los Árboles Mueren De Pie”, que cuenta la historia de un esposo desesperado dispuesto a inventar una farsa de la vida de su nieto, quien realmente ha devenido en criminal, para otorgarle felicidad a su mujer ya que la pena de no haber visto a Mauricio durante años la estaba matando.

Para ello recurre a la “medicina para el alma”, llevada a cabo por el Dr. Ariel, donde  luego de hablar con el director y entre un confuso escenario teatro-realidad se plasma la trama que esconde en sí la narración.

No voy a contar toda la historia aquí puesto que no tendría sentido leer el libro, en fin, se plasma al arte como la verdad, al amor mismo como la verdad, ¿no es simplemente hermoso?.
El otro mi verdad, ya no puedo vivir sin él. Es lo que le da sentido a mi vida.Lo verdadero, lo único que existe. Lo demás es irreal, está afuera. No vale. No cuenta. Entrega total.

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Me gusta, será motivo para buscar el libro. Prospero 2009.
http://www.enriquejfc.blogspot.com



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