Aire

Un poco de aire, un minuto más. Un silencio, un destrozo de la voz delatora…una risa nerviosa cristalizada en mí. Y la luz de tu encanto justo ahí… donde no puedo decidir.
La calma mía está rota, pero la tuya me inquieta y frena. Percibo apenas lo que me rodea si tu presencia es mi tentación: de sonreírte, de soñarte en plena realidad y que alguna vez comprendas mi suspirar. No regreso hasta que te veo y te empiezo a extrañar como si hicieran tus pasos al irte una distancia más allá.
Pero me gusta no volver y perederme en tu mirar, me gusta sorprenderme de tus sonrisas y tu sencillez. Me gusta que sin más logres cautivarme, ignorando la mutación de mi reacción. Me gusta que tus caricias me roben el aliento, tu dulzura puede con mi razón… y no me canso de vivirlo, de enloquecer por tu amor. ¿Qué valdría la pena sin una ilusión? Le das color a mis fantasías enteras, las moldeas a tu manera.
Mi cabeza no logra entender, me puede cada gesto, cada segundo de tus besos, un silencio alegre mata mis miedos. Hasta el de perderte… que casi nunca abandono.