De un hilo

Con el alma pendiendo de un hilo
así voy yo,
entre tus dedos descubierta
y así renace mi vivir.
Das forma a mis ideas,
a mi mismo existir.
Soy aire, soy viento oscilante.
De las melodías de tus labios,
no temo, me acerco
y fugazmente desaprezco.
Sólo tengo una duda
que alarga las horas de tu ausencia.
Cuando tu recuerdo alegre me rodea
toda melancolía desvanezco
Pero si tus ojos tristes me miraran
¡cuánto pesar y desconcierto!
Sin tener a qué palabra recurrir
para salvar tus miedos.
Así me doy cuenta que
quiero embellecer tus días,
no que sea mi presencia
el motivo de tu sonrisa
que moriría sino permaneciese
en el recuerdo.